Ginkgo biloba, un árbol único.
Árboles. Aunque cada vez quedan menos, todavía hay demasiados como para que nos llamen la atención. Los vemos a diario; altos, bajos, anchos, espigados, retorcidos, rectos. Apenas un tronco y unas hojas que justificamos porque adornan, dan fruto o porque transforman el dióxido de carbono en oxígeno, manteniéndonos vivos -aunque para caer en esto necesitamos...




