Efectivamente, es apasionante. Hay muchas fotos para ver, pero no reflejan ni el 10% de lo que es realmente, ni te hacen sentir lo que hay ahí abajo. Plenitud, libertad, felicidad, alta autoestima… ¿no te animas algún día?
Lo que comentas de la plena oscuridad me ha recordado a lo que experimenté haciendo el cursillo de espeleología en Cantabria… a parte de que allí, de por sí, las cavidades son es-pec-ta-cu-la-res, cuando estábamos ya suficientemente adentrados, el monitor nos dijo a todos los cursillistas que apagaramos los frontales: Nos quedamos a oscuras. La oscuridad más absoluta. Y entonces, por deformación profesional, pensé en qué importante fue la idea que le vino a uno/una en la Prehistoria cuando vieron que, si encendían una mecha de material vegetal bañada en grasa animal, tenían una lamparita de mano con la que poder ver las cuevas en su esplendor. Y entonces… zas!! las paredes delante, formas naturales que les sugerirían animales, movimientos, elementos…. el inicio del arte?
Te recomiendo visitar la Cueva del Tesoro en el Karst en Yesos de Sorbas. El paisaje puede llegar a ser muy distinto de lo moldeado en la caliza. Hay salas totalmente llenas de CRISTALES, no menos inspiradoras 😉
[…] ya casi un año, nos metíamos bajo tierra en una primera aproximación al séptimo continente, que para más de uno incluso puede significar otro universo. La […]
Que está muy bien su impresión de la realidad espeleológica. Un poco diferente para mí, después de 50 años internándome en ella para mejor conocerla, topografiarla, investigarla y… disfrutarla.
Saludos, J. A. Encinas
No voy a llegar a esos 50 años, pero imagino que con el paso del tiempo mi visión irá evolucionando. Seguiré disfrutando y maravillándome, y espero cada vez profundizar más en lo que es su estudio. Es inevitable estar ahí abajo y no preguntarte qué es todo lo que ha sucedido, para ver lo que estás viendo. Pero todavía soy muy novata en esto
¡Y por supuesto le invito a compartir su impresión! Leeré con atención su página para aprender sobre las cavidades mallorquinas 🙂
7 comentarios
Rosimu dice:
10 Apr 2013
Se nota que te apasiona el tema. Me ha gustado la entrada en plan didáctico. Esperaré curiosa tu próxima aportación.
Susana dice:
26 Oct 2013
Efectivamente, es apasionante. Hay muchas fotos para ver, pero no reflejan ni el 10% de lo que es realmente, ni te hacen sentir lo que hay ahí abajo. Plenitud, libertad, felicidad, alta autoestima… ¿no te animas algún día?
Paloma Vidal Matutano dice:
12 Apr 2013
Hola Susana!
Lo que comentas de la plena oscuridad me ha recordado a lo que experimenté haciendo el cursillo de espeleología en Cantabria… a parte de que allí, de por sí, las cavidades son es-pec-ta-cu-la-res, cuando estábamos ya suficientemente adentrados, el monitor nos dijo a todos los cursillistas que apagaramos los frontales: Nos quedamos a oscuras. La oscuridad más absoluta. Y entonces, por deformación profesional, pensé en qué importante fue la idea que le vino a uno/una en la Prehistoria cuando vieron que, si encendían una mecha de material vegetal bañada en grasa animal, tenían una lamparita de mano con la que poder ver las cuevas en su esplendor. Y entonces… zas!! las paredes delante, formas naturales que les sugerirían animales, movimientos, elementos…. el inicio del arte?
🙂
Susana dice:
26 Oct 2013
Te recomiendo visitar la Cueva del Tesoro en el Karst en Yesos de Sorbas. El paisaje puede llegar a ser muy distinto de lo moldeado en la caliza. Hay salas totalmente llenas de CRISTALES, no menos inspiradoras 😉
Espeleología (II): ciencia y deporte | Blog de piratas de la ciencia dice:
4 Feb 2014
[…] ya casi un año, nos metíamos bajo tierra en una primera aproximación al séptimo continente, que para más de uno incluso puede significar otro universo. La […]
J. A. Encinas S. dice:
14 Apr 2014
Que está muy bien su impresión de la realidad espeleológica. Un poco diferente para mí, después de 50 años internándome en ella para mejor conocerla, topografiarla, investigarla y… disfrutarla.
Saludos, J. A. Encinas
Susana dice:
30 Apr 2014
No voy a llegar a esos 50 años, pero imagino que con el paso del tiempo mi visión irá evolucionando. Seguiré disfrutando y maravillándome, y espero cada vez profundizar más en lo que es su estudio. Es inevitable estar ahí abajo y no preguntarte qué es todo lo que ha sucedido, para ver lo que estás viendo. Pero todavía soy muy novata en esto
¡Y por supuesto le invito a compartir su impresión! Leeré con atención su página para aprender sobre las cavidades mallorquinas 🙂
Gracias